miércoles, 22 de julio de 2015

El aprendiz ... el mago y el brujo.. todos entrelazados por un proceso de aprendizaje,

Ornela De Gradis dispara una pregunta através de Marina Müller ...¨ ¿Acaso ¨ nosotros¨, no aprendemos también?¨.
El sujeto que aprende , no se limita solo al sujeto del cual se saca un saber epistémico o realiza  una transferencia  ( en torno a la clínica). El sujeto que aprende no es simplemente aquel que ocupa un banco en la escuela, ni el que logra atravesar episodios ficcionados por instituciones educativas ¨ pasar de grado¨ , ¨aprobar un examen¨ , ¨recibir un titulo¨ . ¿ Porqué tendemos a adjudicar entonces , dentro del ámbito de la educación , el ¨aprender¨ o ¨proceso de aprendizaje¨ a aquel otro visto en situación de incompletud, falla o incluso vulnerabilidad?
Caemos en el error de creernos sujetos que ya HAN aprendido todo lo posible. Esta última afimación provoca aquello que muchas veces se naturaliza, hay una suerte de omnipotencia , por encima de aquel que  ¨consulta¨ .  Este tipo de posturas parece contradecir toda teoría de carácter socio-histórica, se va en contra de la zona de desarrollo próximo cuando se piensa en una asimetría que pone en lugar de ¨aprendiz¨ a un sujeto , dejando en la otra punta al saber incuestionable, sin agujeros, impenetrable.
Es aquí que debería entonces diferenciarse y abrir a la pregunta: aprender, ser sujeto de aprendizaje es diferente a situarse como aprendiz, asi todo, esta última nominación debería modificarse con el pasar del tiempo. No puede realizarse una subjetividad eternamente como aprendiz, pero si como sujeto en proceso de aprendizaje.




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